Eliminación de contaminantes en el sector químico

El sector de la producción química en Europa es uno de los grandes pilares económico y social, responsable de 1,2 millones de puestos de trabajo directos y suministrador de productos esenciales a muchos otros sectores.

Por nuestra experiencia en este sector, sabemos que la purificación del aire y el tratamiento de aguas residuales son retos habituales que se presentan en distintas fases de los procesos de producción. El carbón activo puede ser una solución muy eficaz para las diferentes etapas de los procesos de muchas empresas químicas.

En este artículo, exponemos estos problemas habituales y sus posibles soluciones.
 

El mercado: Producción y ventas de productos químicos en la UE

Con una facturación anual de 570 billones de euros, el sector de la fabricación de productos químicos de la Unión Europea es el segundo más grande del mundo en términos de ventas, después de China.

Los productos químicos básicos o de comercio suponen el 60 % de las ventas de este tipo de productos en la UE, dejando aparte los productos farmacéuticos. En este grupo se incluyen: los productos petroquímicos; los polímeros; plásticos y resinas; y los productos inorgánicos básicos, como el ácido sulfúrico y los fertilizantes.

Los productos químicos especiales, como las pinturas y protectores de cultivos, representan otro 27 %. Al igual que el de los productos farmacéuticos, este sector está en expansión.

Jeroen Callewaert, director comercial de DESOTEC, comenta: "Lo bueno del sector químico en Europa es su variedad y su importancia esencial a nivel mundial, tanto en el ámbito de la investigación y el desarrollo como en el ámbito de la fabricación".

"En DESOTEC, estamos contentos de poder prestar apoyo a todos estos distintos tipos de actividades con nuestras soluciones de purificación, desde la superación de los retos ambientales hasta la adición de valor en la cadena de producción".
 

Objetivos y metas 

Existen diversos motivos por los que las empresas químicas deben tratar las emisiones:

  • El cumplimiento de la normativa ambiental y sanitaria en relación con las emisiones al aire, al agua o al suelo
  • La mejora de las condiciones de higiene para los empleados y las personas que viven cerca de las fábricas
  • La eliminación de impurezas para añadir valor a un producto, por ejemplo, mediante la decoloración
     

Tratamiento de las emisiones al aire

Muchas plantas químicas de toda Europa buscan soluciones para las emisiones al aire contaminadas.

La ventilación de los depósitos de almacenamiento y los reactores es un tema de preocupación, también durante la limpieza o el proceso de mantenimiento. 

Los espacios de trabajo, aunque solo estén ligeramente contaminados, también requieren de un tratamiento de ventilación para mejorar las condiciones laborales y reducir las molestias por olores en el vecindario.

Los contaminantes hallados en las emisiones al aire incluyen los hidrocarburos, como el benceno y el tolueno; los hidrocarburos poliaromáticos (PAH), como la naftalina; las moléculas cloradas, como el monoclorobenceno (MCB) y las moléculas bromadas.

Las emisiones de los procesos de combustión y los gases de escape pueden contener dioxinas y ácido clorhídrico, que son muy peligrosos para la salud de las personas.
 

Tratamiento de aguas residuales

Habitualmente, las aguas residuales generadas en el proceso de producción deben purificarse antes de verterse de forma segura a los cauces. Las aguas de producción son aquellas resultantes de los procesos de extracción o de las reacciones por precipitación.

Los procesos de limpieza y mantenimiento pueden originar aguas residuales que llevan restos de los productos químicos originales o de sus reacciones, además de los disolventes empleados para la limpieza.

Es necesario el tratamiento de éstas aguas para reducir los niveles de demanda química de oxígeno (DQO) y los halógenos orgánicos adsorbibles (AOX).
 

Purificación de flujos químicos

Los fabricantes a menudo desean mejorar la calidad, y por tanto el valor, de algún producto químico en sí. Este puede ser un paso estándar del proceso de producción o implementarse temporalmente para un lote concreto.

La decoloración de los productos, por ejemplo, el biocombustible y los aminoácidos metionina o lisina, podría permitir la comercialización de estos productos a un precio más alto. La eliminación de los olores, como del bioetanol, también puede añadir valor.

La eliminación de las impurezas y de los microcontaminantes de ciertos productos químicos como el ácido clorhídrico, los aminoácidos y el ciclopentadieno, permite usarlos en una variedad más amplia de aplicaciones.

"Colaboramos estrechamente con una gran empresa química de Francia", explica Eva Verbrugghe, jefa de ventas de DESOTEC. "Purificamos el aminoácido que producen. Se utiliza el carbón activo para eliminar el color y las impurezas, lo que mejora la calidad general del producto final".
 

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En las instalaciones de DESOTEC, todo el carbón usado es analizado de forma que se puedan tomar las medidas adecuadas para el manejo y extracción del carbón saturado de los filtros móviles. Las moléculas que fueron adsorbidas en el carbón activo en las instalaciones de nuestros clientes, son desorbidas dentro de nuestros hornos de reactivación. Estos contaminantes son destruidos por completo, de acuerdo con la legislación nacional y europea, mediante una instalación de incineración y neutralización. Dicha instalación al completo y sus emisiones están bajo continua monitorización en línea, lo cual garantiza que solo sea vapor de agua inocuo lo que sale por la chimenea.