El carbón activo pone fin a las emisiones de benceno.

Aircon 2000

El benceno no es una buena sustancia para liberar al medio ambiente, precisamente, por lo que sus emisiones están sujetas a estrictas regulaciones en todas partes. Para controlar sus emisiones de este compuesto, una importante empresa química de Polonia contó con los servicios de Desotec. La instalación de un filtro AIRCON 2000 eliminó todos los problemas.

Hablamos de un gigante químico polaco especializado en la producción de clorobenceno y cloruro de hidrógeno (HCl), en cuyos procesos de producción se libera benceno de forma inevitable. En uno de los puntos de emisión, la concentración fue de hasta 0,34 kg/h, demasiado elevada según las nuevas regulaciones ecológicas locales. La compañía enfrentó el desafío de reducir las emisiones al menos a la mitad, probando varias soluciones para reducirlas significativamente pero sin obtener resultados.

Esta empresa ya conocía a Desotec como proveedor de soluciones para el tratamiento de componentes orgánicos en cloruro de hidrógeno y para la eliminación de cloro libre en las mismas líneas de producción. Nos contactó con la petición de diseñar un tratamiento adecuado para esta nueva exigencia. Puesto que los contaminantes son emitidos en un proceso discontinuo y es imposible calcular con precisión las emisiones totales de benceno, llegamos a un acuerdo para realizar una prueba piloto a “escala completa” en noviembre del año pasado. Como solución, propusimos la filtración con carbón activo usando un filtro AIRCON 2000.

Los resultados de esta instalación de prueba fueron muy positivos. Los cálculos mostraron que el filtro de carbón activo incluso superó las expectativas. De la concentración original de 0,34 kg/h de benceno, apenas quedaron 0,0009 kg/h después del tratamiento. Eso significa una reducción del 98% de las emisiones.

Después de tres meses de pruebas, el cliente decidió hacer un uso permanente de este filtro móvil de carbón activo. Los resultados mostraron que el filtro AIRCON 2000 estaba casi saturado después de tres meses, por lo que es suficiente reemplazarlo  cuatro veces al año para llegar a una solución definitiva. Como es una solución de alquiler, la empresa no tiene que invertir y además tiene una visión general clara de los costes operativos. Con la instalación de un segundo filtro sería posible reducir aún más la concentración de benceno, pero eso no es necesario por el momento.