Eliminación de los contaminantes del biogás de vertedero 

Los vertederos contienen una fuente de energía potencial: el biogás, que se libera de forma natural durante la descomposición de los residuos.

Sin embargo, el biogás no solo contiene metano aprovechable (CH4), sino que también contiene contaminantes que deben eliminarse para evitar daños a los motores de los generadores de energía eléctrica. Siga leyendo sobre cómo ayudamos a vertederos de toda Europa a convertir los residuos en energía. 

El problema 

Un gran suministrador de energía eléctrica de Francia está desarrollando formas de energía más ecológicas, como la solar, eólica, hidráulica y el biogás.

Desempeña su actividad en varios vertederos antiguos, donde se produce biometano para alimentar los motores que generan la electricidad.

Los vertederos cerrados generan niveles de biogás y contaminación más bajos en comparación con los vertederos activos, puesto que gran parte de los residuos ya se ha biodegradado. Sin embargo, puede ser necesario su tratamiento durante un periodo de 10 a 20 años o más después del cierre.

La conversión del biogás en biometano de calidad también requiere la eliminación del ácido sulfhídrico (H2S) y los compuestos orgánicos volátiles (COV). Los siloxanos son un grupo de COV especialmente nocivo, que puede provocar daños por abrasión a los motores.

Las concentraciones de los contaminantes varían en función de la composición del residuo, en el caso del H2S, las concentraciones suelen oscilar entre las 100 y 2000 ppm y la concentración de COV entre los 500 y 2000 mg/m³.

Los fabricantes de motores fijan niveles recomendados para estos contaminantes. La superación de estos límites puede dañar el motor y anular la garantía del fabricante.

DESOTEC mantiene un contrato marco con este proveedor de energía. En una planta del noreste de Francia ya habíamos instalado una solución: dos filtros pequeños en serie, el primero para eliminar el H2S y el segundo para erradicar los COV.

Dado que el H2S se trata mejor en condiciones de humedad y los COV en seco, el filtro de COV se instaló a continuación de un enfriador, un desempañador y un amplificador.

Sin embargo, la planta está controlada por un solo técnico, a quien el proceso de cambio de los filtros de 2,3 metros de altura le resultaba un tanto peligroso, puesto que hay que subir por una escala para llegar a los conectores de la parte superior, que puede mojarse e incluso helarse en el invierno.

La empresa quería garantizar un entorno de trabajo seguro y, por ello, solicitó a DESOTEC una solución alternativa.  

La solución 

DESOTEC propuso sustituir los dos filtros pequeños por uno más grande.

Aunque estos modelos más grandes miden unos 8 metros, las conexiones de entrada y salida se encuentran por debajo de la altura de la cabeza, lo que permite que una persona pueda manipularlos sin el riesgo que supone trepar por una escalera de mano.

Esta unidad individual está formada por dos capas de carbón activo. La primera elimina el H2S y la segunda los COV.

No es posible cambiar los niveles de humedad entre las capas, lo que puede afectar a la capacidad de adsorción de los COV, ya que la humedad relativa no se encuentra en el rango óptimo. Sin embargo, la empresa está satisfecha con el cambio para mejorar la seguridad en el lugar de trabajo.

Además, mientras que los modelos más pequeños deben ser descargados por el técnico de la planta, los filtros más grandes llegan en el camión de DESOTEC y nuestro personal se ocupa de descargarlos. De esta forma, el técnico de la planta ya no tiene que alquilar una carretilla elevadora y manejarla por sí mismo.  

Los resultados 

El nuevo filtro está reduciendo con éxito los contaminantes a cantidades inferiores a los niveles exigidos.

Junto con el cliente, estamos supervisando el consumo de carbón, que prevemos que será un poco más alto en que el del filtro dual anterior, y realizaremos un análisis comparativo al final del año.

Se pueden realizar adaptaciones para seguir optimizando el sistema, por ejemplo, cambiando la composición de las capas de carbón o el caudal del gas.

Hasta ahora, el filtro se ha cambiado una vez. Aunque ahora la unidad es de mayor envergadura, al técnico de la planta le resultó sencilla y segura su instalación.

Al igual que ocurre con todos los filtros DESOTEC, los técnicos de la planta no tienen que vaciar el carbón usado, almacenarlo en las instalaciones ni rellenar con carbón nuevo. Todas las unidades se sellan y transportan fuera de las instalaciones para su reactivación en los hornos de DESOTEC.

Esto permite que el proceso sea limpio, libre de impurezas y seguro, lo que ha motivado al cliente a cambiar su filtro fijo de otra planta por la alternativa móvil DESOTEC. Una tercera planta se está planteando seguir el mismo ejemplo.  

Póngase en contacto con DESOTEC hoy mismo 

Para averiguar cómo los filtros móviles DESOTEC pueden resolver los problemas de contaminación en sus instalaciones, o si tiene alguna pregunta, póngase en contacto con nuestros expertos para comentarlo.

 

En las instalaciones de DESOTEC, todo el carbón usado es analizado de forma que se puedan tomar las medidas adecuadas para el manejo y extracción del carbón saturado de los filtros móviles. Las moléculas que fueron adsorbidas en el carbón activo en las instalaciones de nuestros clientes, son desorbidas dentro de nuestros hornos de reactivación. Estos contaminantes son destruidos por completo, de acuerdo con la legislación nacional y europea, mediante una instalación de incineración y neutralización. Dicha instalación al completo y sus emisiones están bajo continua monitorización en línea, lo cual garantiza que solo sea vapor de agua inocuo lo que sale por la chimenea.