Solución del problema de la remediación del suelo: cómo descontaminar antiguas zonas industriales

En la Unión Europea, se estima que hay 2 800 000 emplazamientos industrializados o previamente industrializados con actividades potencialmente contaminantes, estando 650 000 oficialmente registrados como tales.[1] Estos lugares incluyen gasolineras, fábricas y vertederos de basura y de productos químicos actuales y antiguos.

Para evitar la contaminación ambiental y el perjuicio para la salud de los seres humanos, suele ser necesaria la remediación del suelo. Este proceso implica el tratamiento del aire o el agua derivados del suelo para eliminar los contaminantes.

La remediación del suelo puede efectuarse in situ o ex-situ, mediante distintas técnicas. El proceso depende del tipo de suelo, de los contaminantes detectados, de la accesibilidad de la zona contaminada, de si los contaminantes han penetrado en las aguas subterráneas o no y del uso anterior, actual y previsto del emplazamiento en cuestión.

DESOTEC ayuda a empresas de toda Europa a encontrar soluciones para la remediación de lugares contaminados mediante el desarrollo de filtros de carbón activo para la adsorción de contaminantes.

Contaminantes habituales

La mayoría de los contaminantes de antiguas zonas industriales que pueden tratarse con filtros DESOTEC son componentes orgánicos como:

Aceites minerales, que se encuentran habitualmente en las gasolineras como resultado de vertidos anteriores.

Hidrocarburos aromáticos, incluidos los BTEX: benceno, tolueno, etilbenceno y xileno. Todos ellos se utilizan ampliamente en los procesos de fabricación y pueden ser cancerígenos.

Hidrocarburos halogenados, que son componentes orgánicos que contienen cloro, flúor y/o bromo. Los productos más conocidos son los agentes limpiadores empleados en la limpieza en seco y en el desengrasado de piezas de maquinaria.

Otros de los contaminantes que se encuentran con frecuencia son las sustancias per- y polifluoroalquiladas (PFAS), como el sulfonato de perfluorooctano (PFOS) y el  ácido perfluorooctanoico (PFOA). Las PFOS y el PFOA ya están clasificados como contaminantes orgánicos persistentes (COP).

Los COP son compuestos orgánicos que no se descomponen de forma natural en el medio ambiente. Si pasan a los cauces de agua, los microorganismos y los peces pueden consumirlos y entrar en la cadena de alimentación del ser humano. Aún en concentraciones bajas, estas sustancias suponen un riesgo muy alto para la salud de las personas.

Y dado que cada vez surgen más evidencias de su nocividad y resulta más fácil medirlas, las autoridades y las empresas están realizando grandes esfuerzos para eliminarlas. Los COP ya se encuentran en la lista de sustancias extremadamente preocupantes (SEP) de la UE.

Marco legislativo

Aunque la magnitud del problema en Europa ya se ha documentado en un informe de 2018 del Centro de Investigaciones Conjuntas de la Unión Europea,[2] no existe ningún marco legislativo que rija la contaminación del suelo. Por el contrario, son las distintas regiones y países los que han fijado sus propios límites y objetivos.

Algunos países como Países Bajos, Austria, Francia y Bélgica empezaron a introducir leyes sobre la contaminación del suelo en la década de los 80 del siglo pasado. Otros como Bulgaria, Rumanía y Eslovenia comenzaron a ocuparse del problema entre los años 2000 y 2010.

Los límites de contaminación también dependen del uso propuesto para el emplazamiento, estando sujetas las zonas destinadas a la vivienda a una normativa más restrictiva en comparación con los lugares que se van a destinar a más industria.

Remediación de aguas subterráneas

Las aguas subterráneas suelen contaminarse debido a vertidos de sustancias orgánicas y metales pesados en el pasado.  El método de "bombeo y tratamiento" o la contención hidráulica es la técnica de remediación más utilizada. 

Básicamente, el agua subterránea se bombea hacia la superficie a través de una serie de pozos de extracción, se trata en la superficie para eliminar los contaminantes y, a continuación, o bien se devuelve al subsuelo o bien se vierte al sistema de alcantarillado.

El método de bombeo y tratamiento también evita la propagación de la contaminación mediante la instalación de una barrera hidráulica en torno a la zona afectada.

Los filtros MOBICON de DESOTEC se pueden instalar en estos sistemas de remediación para adsorber los contaminantes del agua bombeada.

Remediación del suelo: ex situ

La remediación del aire a través de la extracción de vapor es en general la tecnología más adecuada para eliminar los COV del suelo.

En antiguas zonas industriales, este proceso implica la excavación de la tierra contaminada y su transporte hasta unas instalaciones independientes para su tratamiento o eliminación. Entonces, la tierra descontaminada puede devolverse al lugar.

Existen dos fases en las que se emiten contaminantes y, por tanto, es necesario el tratamiento.

En primer lugar, durante la excavación de la tierra, se liberan vapores que contienen bajas concentraciones de contaminantes. Hasta hace poco, sencillamente se dejaba que estos vapores pasaran a la atmósfera sin tratar pero hoy en día la presión pública ha dado lugar a límites más restrictivos.

Lo que se hace entonces es cubrir el lugar de trabajo con una tienda lo suficientemente grande como para albergar equipos pesados de excavación. Y, a continuación, el aire de la tienda se purifica antes de liberarse.

En segundo lugar, durante el proceso de tratamiento en la instalación externa, se emiten vapores con altas concentraciones de contaminantes. Una vez más, es necesario eliminarlos antes de que los vapores puedan liberarse de forma inocua a la atmósfera.

DESOTEC puede suministrar filtros adecuados para ambas fases.

Para el proceso de excavación está el filtro AIRCON H, que es capaz de gestionar los grandes caudales, que oscilan normalmente entre los 30 000 y 200 000 m3 por hora.

Esta solución es especialmente económica y más conveniente en general que otras alternativas como la combustión del aire o su tratamiento biológico. El AIRCON H está diseñado para tener en cuenta la caída de presión, lo que supone un ahorro de coste energético. Además, cuando los niveles de contaminación son reducidos, DESOTEC puede reactivar el carbón usado para poder reutilizarlo.

Para la instalación externa de tratamiento, el AIRCON HC-XL es una solución factible, especialmente desarrollada para gestionar altas concentraciones de contaminantes.

Remediación del suelo: in situ

A veces, es necesario tratar los suelos anteriormente contaminados de fábricas o gasolineras que siguen en funcionamiento. En estos casos, la excavación de la tierra resultaría imposible sin derruir los edificios de la superficie.

En lugar de eso, el suelo se trata térmicamente para que los contaminantes pasen al estado gaseoso y, a continuación, puedan aspirarse por un filtro que adsorba los contaminantes. A través de este proceso de extracción de vapores del suelo (SVE, por sus siglas en inglés), los vapores purificados pueden liberarse de forma segura a la atmósfera.

Este método produce unas concentraciones muy altas de contaminantes, que solían ser difíciles de tratar. DESOTEC ha estado a la altura de este reto con el desarrollo de su filtro AIRCON HC-XL, específico para este tipo de situaciones.

Problemas de seguridad

Cuando existen altas concentraciones de contaminantes, existe la posibilidad de que se formen puntos calientes dentro de los filtros. Esto podría resultar peligroso si pasa inadvertido o se deja sin tratar unos días.

DESOTEC, por tanto, ha desarrollado el dispositivo INERTI-BOX para utilizarlo de forma conjunta con sus filtros AIRCON HC-XL. Este dispositivo supervisa la salida de los filtros y detecta y detiene los puntos calientes antes de que puedan derivar en un peligro de incendio.

DESOTEC: su aliado en la solución de problemas

DESOTEC está orgulloso de su enfoque innovador. Buscamos constantemente formas nuevas de desarrollar y adaptar nuestras soluciones a los nuevos tipos de trabajos de descontaminación.

Colaboramos con muchas empresas que participan en trabajos de remediación, suministrándoles filtros en régimen de alquiler que, de otro modo, les resultaría demasiado caros de desarrollar ellas mismas.

Nos satisface que se nos considere un socio fiable y líder en nuestro sector y que nos valoren por nuestro enfoque de solución de problemas y las soluciones innovadoras que ofrecemos.

Póngase en contacto con nosotros hoy mismo para obtener más información sobre nuestro trabajo en la remediación del suelo en toda Europa.

 

 

En las instalaciones de DESOTEC, todo el carbón usado es analizado de forma que se puedan tomar las medidas adecuadas para el manejo y extracción del carbón saturado de los filtros móviles. Las moléculas que fueron adsorbidas en el carbón activo en las instalaciones de nuestros clientes, son desorbidas dentro de nuestros hornos de reactivación. Estos contaminantes son destruidos por completo, de acuerdo con la legislación nacional y europea, mediante una instalación de incineración y neutralización. Dicha instalación al completo y sus emisiones están bajo continua monitorización en línea, lo cual garantiza que solo sea vapor de agua inocuo lo que sale por la chimenea.