Una instalación compacta es crucial para la gestión de la ventilación en un clasificador de residuos.

Odour control via Aircon V-XL

En el mundo del reciclaje, la opinión generalizada y correcta es que los residuos son materia prima. El problema es que en el proceso de conversión suelen producirse malos olores, que pueden afectar las buenas relaciones con los residentes locales. Un clasificador de residuos holandés logra evitar completamente las quejas por malos olores gracias a un enfoque preventivo.

En el norte de los Países Bajos, una empresa de reciclaje invirtió recientemente en un nuevo emplazamiento. La empresa se especializa en la recolección y primera clasificación de partes de desechos domésticos grandes no clasificados y desechos de construcciones y demoliciones. La recepción de los productos se realiza en la sala de aceptación, donde los residuos se almacenan durante un máximo de tres días. El procesamiento se lleva a cabo en la sala de clasificación, donde una instalación de clasificación de desechos completamente mecánica clasifica madera, escombros, plásticos, residuos orgánicos ferrosos, no ferrosos y residuos orgánicos, que luego transfiere a sus propios centros de procesamiento o bien a centros especializados.

Minimización del impacto

El clasificador de residuos se encuentra cerca de un área residencial y su objetivo era minimizar el impacto de los procesos de producción en el medio ambiente anticipando acertadamente posibles molestias por olores. La empresa quería reforzar la buena ventilación de las salas de producción más importantes (sala de aceptación y sala de clasificación) con un sistema altamente eficiente.

En primer lugar, consideró la posibilidad de un biofiltro (biobed), pero debido a diversos factores, no resultó ser la opción correcta: una instalación de esas características ocupa mucho espacio, requiere mantenimiento permanente y emite igualmente un cierto olor al entorno. Además, el clima regional no era ideal para que una biobed funcionara de manera óptima durante todo el año.

Puesta en funcionamiento inmediata

Finalmente, se eligió por una filtración mediante filtros de carbón activo móvil. Para la sala de aceptación (flujo de 35.000 m³/h), Desotec instaló un filtro Aircon V-L.  La sala de clasificación (caudal de 100.000 m³/h) fue equipada con 2 filtros Aircon V-XL montados en paralelo. Tienen una capacidad individual de hasta 55.000 m³/h. Ambos tipos de filtros se colocan en un pedestal Airconnect, al que llegan las instalaciones de conductos.

La instalación de los filtros tuvo lugar en junio de 2017. Cuando se puso en marcha la nueva fábrica, los filtros estaban inmediatamente listos para su uso (julio de 2017). Además, solo requieren una inversión mínima y están operativos durante todo el año, independientemente de las condiciones climáticas. Los filtros nivelan eficientemente los picos más grandes y se encargan de que no haya olores desagradablese. Las pruebas mostraron que el primer "escape de olor" tuvo lugar después de aproximadamente medio año. Una vez que está completamente saturado, Desotec garantiza un reemplazo rápido.

Inversiones extra

El cliente no tuvo que preocuparse del mantenimiento, y observó que la instalación funcionó perfectamente en el verano, el período más crítico para el riesgo de malos olores. En el futuro, esta empresa quiere construir nuevas instalaciones de clasificación de residuos en otros lugares, que también contarán con filtros de carbón activo móvil.