Eliminación de olores en mataderos

Los olores que emanan de los mataderos suelen ser motivo de quejas de las comunidades que viven cerca. El problema suele verse agravado por el aumento de la temperatura en primavera o verano, cuando los compuestos orgánicos volátiles (COV) pueden volverse de un olor más intenso, afectando a las personas de los núcleos urbanos próximos. A medida que la legislación sobre las molestias por olores se vuelve más estricta en muchos países europeos, es cada vez más importante que las empresas tomen medidas para mantener un ambiente agradable tanto para sus vecinos como para sus trabajadores. Los filtros de carbón activado DESOTEC son altamente eficientes y sostenibles en estos contextos.

El problema

Una empresa familiar de los Países Bajos gestiona un matadero en el que se procesa carne de cerdo. 

Esta empresa es pionera en técnicas sostenibles e innovadoras, y el recinto cuenta con tanques cerrados donde se almacenan los desechos intestinales antes de ser transformados en fertilizantes. Disponen de respiraderos para liberar los gases del proceso de descomposición, y de una planta de tratamiento de aguas residuales (EDAR).

El depurador biológico del que disponían, encargado de eliminar los olores de las emisiones atmosféricas, no alcanzaba a eliminar y depurar correctamente la corriente de gases.

Al estar la fábrica situada en el límite de una zona urbana, los vecinos denunciaron los olores molestos a las autoridades medioambientales, forzando a la empresa a tomar medidas correctivas para mantener una buena relación con sus vecinos y conservar su permiso de funcionamiento.

Las molestias causadas por olores son muy subjetivas y difíciles de medir. Por ello, la empresa encargó a una empresa especializada la realización de un estudio de olores, determinandose la presencia de amoníaco, sulfuro de hidrógeno (H₂S), sulfuro de dimetilo (DMS) y mercaptanos. 

Se recomendó las soluciones de filtración modular con carbón activado de DESOTEC.

La solución

Enviamos a un ingeniero a verificar los parámetros del proceso en el sitio, centrándose en el tanque de almacenamiento. Con base en esos cálculos, recomendamos nuestro filtro más pequeño, el AIRCON 2000, que puede manejar un caudal de 300 m³/h.

En cuanto al tipo de carbón activado, propusimos utilizar uno con base de concha, que es microporoso y más adecuado para absorber olores que el tipo de carbón mineral, que se utiliza con más frecuencia.

En un plazo de cinco días hábiles desde que recibimos el visto bueno, entregamos e instalamos el filtro para tratar los gases del tanque de almacenamiento.

Los resultados

Los resultados han sido excelentes: el filtro ha eliminado el 99% de las moléculas olorosas, satisfaciendo así a las autoridades medioambientales y a los habitantes del lugar.

Además, sólo se requiere un cambio de filtro al año, que se lleva a cabo de forma rápida y sencilla con una interrupción mínima de las operaciones en el sitio.

El cliente está tan satisfecho que ha convertido el AIRCON 2000 en una solución permanente para el tratamiento de los gases de ventilación en sus instalaciones.

Además, ahora ha instalado más filtros AIRCON 2000 para tratar las emisiones de olores del aire de la planta de tratamiento de aguas residuales. Inicialmente, instaló tres filtros en serie, pero pronto descubrió que dos eran suficientes. Gracias al sistema modular de DESOTEC y al hecho de que los filtros se suministran en régimen de alquiler mensual, fue sencillo retirar el filtro adicional cuando resultó innecesario.

Los filtros DESOTEC no solo han demostrado ser suficientes y fáciles de cambiar, sino que también son sostenibles gracias a nuestro enfoque circular. Todo el carbono usado se transporta fuera de la planta en unidades de filtrado cerradas para su tratamiento en nuestras instalaciones en Bélgica. Allí, se analiza para que pueda manipularse y reciclarse correctamente.

Todas las moléculas que se han adsorbido en el carbón se desorben en nuestros hornos y, a continuación, se destruyen completamente de acuerdo con la legislación nacional y europea mediante nuestro sistema de incineración y neutralización. A continuación, el carbón se reactiva para su reutilización por parte del cliente.

Durante este proceso se monitoriza en línea la instalación y sus emisiones, garantizando que sólo salga vapor de agua inocuo por la chimenea.